Es conocida la actitud, a veces grosera y mezquina que tienen los políticos en contra del sistema de medios de comunicación o de los que ejercen libremente el periodismo. Lo peor es que lanzan infundios a periodistas cuando el viento no está a su favor, pero ocurre todo lo contrario cuando existen loas mediáticas, ahí sí, todos son probos y decentes.

Lo que ocurre es que no todos bailan la música que pone el gobernador regional de Junín o el alcalde provincial de Huancayo. Sin embargo, el equilibrio o tensión social entre gobierno, sistema de medios (prensa) y sociedad se convierte en una condición para vivir en democracia. No ocurre lo mismo en dictaduras.

Calificar como “cobardes”, “mercenarios” o “hipócritas” a los periodistas lo único que consigue es desnudar los innobles sentimientos que guardan como políticos hacia la persona. Como lo dicho por el alcalde de Huancayo, quien demostró recientemente poca estabilidad de inteligencia emocional.

Pero puede ser comprensible lo que los políticos ya en gestión a traviesan por el agobio que enfrentan del sistema de medios, muchas veces provocado por ellos mismos al buscar en todo momento cámaras para hacer publicidad . Sin embargo, ¿qué harán cuándo los nativos digitales tomen más presencia en opinión a través de redes sociales? ¿Cómo se referirán a ellos? La política hace más de 30 años se la oía, hoy se la ve en acción e irradia una amplia gama de percepciones, algo completamente distinto a lo que nuestros padres y abuelos contemplaron. Ni modo; «se dijo alguna vez que el periodismo publica lo que alguien no quiere impreso; todo lo demás son relaciones públicas”.

Domingo, 08 de abril de 2018
Diario Correo – Huancayo