Alan García ya no estará más de manera física entre sus compañeros aunque ellos insisten en que lo tendrán en espíritu. Pero como era de esperarse, sus militantes salieron a responder ataques señalando que lo sucedido obedecía a una intifada política y que su líder habría optado por tal determinación para dar respuesta política a sus adversarios.

Sin embargo, los peruanos tienen derecho a tener su propia opinión y hay que respetarla incluso por más hiriente y cargados de infundios con alto voltaje emocional. Después de todo, los seres humanos somos presa fácil de nuestros instintos emocionales que muchas veces visibiliza aquello que ocultamos racionalmente, ósea cuando nos ponemos a pensar sobre nuestros actos.

¿Pero será posible que tal estrategia política provenga desde corrientes ideológicas no afines al APRA? A caso; fiscales, jueces, periodistas, políticos y medios de comunicación (que alguna vez se sirvieron del poder) todos ellos hoy forman parte de tal conspiración.

Si hacer política implica delimitar el terreno para quienes tendrán el control de la agenda pública. Aquí les dejo lo que Daniel Scheinsohn señala en su libro, “El Poder y la Acción de Comunicación” sobre la corriente marxista de Antonio Gramsci y la estrategia comunista; “… dominar los medios de difusión masiva, infiltrar en la justicia, penetrar en las organizaciones estudiantiles y sindicales, las escuelas de periodistas, los artistas, los críticos de arte y la cultura de forma tal para ganar la mente de la población y lograr que acepten voluntariamente el dominio comunista”.

Domingo, 28 de abril de 2019