¿Qué podrían tener en común Keiko Fujimori y Nadine Heredia? Ambas son mujeres y políticas peruanas, pero sin duda; son los privilegios, consideraciones o suerte laboral que las une y que  muchos trabajadores desearían tener. Ellas y muchos otros políticos saben muy bien que por ahora son centro de atencion de la opinión pública gracias a su sinuoso paso por la política y mientras se pueda, hay que aprovecharla.

La lideresa del fujimorismo faltó al parlamento más de 500 días cuando fue congresista. En su momento, Keiko trató de justificar lo injustificable con el argumento de que pidió licencia por maternidad dos veces (90 días) y dos meses para culminar una maestría (60 días). Del resto de días que faltó a su función pública, no hubo explicación.

Y hace algunos días, la ex primera dama, Nadine Heredia regresó y aseveró sin desparpajo que su retorno para responder a la justicia peruana se debe gracias a una licencia sin goce de haber que obtuvo en su reciente trabajo. Semejante consideración laboral de la FAO para una funcionaria que ni siquiera habría comenzado a conocer su espacio de trabajo.

Pero bueno, la política es un área completamente pantanoso. Quienes se atreven a ingresar a ella deben tener en claro que de un terreno de esas características es muy difícil salir sin ensuciarse. Y sucede también, que son los mismos políticos y sus metidas de pata que prepararan el terreno fangoso por donde después podrían volver a caminar. Cuidado con el péndulo de la historia. “El que a hierro mata, a hierro muere”

Domingo, 04 de diciembre de 2016