Mientras miles de familias pasan por momentos muy difíciles a consecuencia de la segunda ola del coronavirus; la política peruana aún persiste en sus entretelones que, durante el 2020, nos tenía acostumbrados. Y sin ninguna duda, el protagonista sigue siendo Martin Vizcarra.

El expresidente Martin Vizcarra no solo fue el responsable del quiebre institucional al cerrar el parlamento peruano, sino que además no le interesó o fue incapaz de construir un mínimo de consensos políticos que la política de estos tiempos exige. No respetó la institucionalidad democrática, que implica aprender a convivir con adversarios políticos. A juzgar por los resultados, el manejo de la crisis sanitaria fue un desastre tal como lo fue en lo político. La crisis política del 2020 tuvo numerosos detonantes y también incendiarios que aún permanecen ocultos.

Al observar la política y buscar alguna explicación a sus consecuencias, con frecuencia solo es necesario prestar atención a la actitud de sus políticos. Por eso, no sorprende la revelación de que el expresidente Vizcarra habría aprovechado su condición de mandatario para lograr ser vacunado con una dosis en fase de prueba. ¿Por qué ocultar el tema si parecía algo normal?  

No obstante, lo urgente para reducir la incertidumbre de la población, frente al Covid – 19, es que el proceso de vacunación se realice lo más antes posible. La política ya encontrará sus propios cauces de navegación. Dejará heridas abiertas que a veces demorarán en cicatrizar, pero ahí va el temple de los políticos que deciden ingresar a ese tenebroso sendero. 

Domingo, 14 de febrero de 2021
Diario Correo – Huancayo