Las últimas cifras de aprobación presidencial publicadas por empresas encuestadoras (Ipsos, Datum y CPI) dan cuenta que la desaprobación que podría tener el gobierno, al parecer, no son tan catastróficas como para pensar que vamos directo  a un callejón sin salida, con vacancia incluida, del actual gobierno del presidente Pedro Castillo.

Pareciera que todas las criticas al gobierno, desde su juramentación, no tuvieron el efecto esperado por políticos de oposición. Aunque, el presidente Pedro Castillo no goza de la aprobación que tuvieron Alejandro Toledo, Alan García y Ollanta Humala a tres meses de iniciar su gobierno donde superaban el 60% de simpatía. Mientras la oposición habría esperado una mayor desaprobación presidencial para ir a la yugular, por ahora, tienen que conformarse con que el suelo no parece estar muy pantanoso.

¿Qué es lo que ocurre para que el gobierno no tenga una peor desaprobación? Existen varios factores. Un factor es que todavía se mantiene el romance electoral con la población. ¿Cuánto tiempo durará? No lo sabemos.

No obstante, la derecha peruana perdió las elecciones presidenciales, del 2021, sin embargo, parece que aún no asimilan. Tienen mucho por trabajar y dar muestras de cambio, modernidad política y alternancia en el poder al interior de sus partidos.

Construir un fortín político no solamente es atacar (que tampoco es insultar), desde los medios de comunicación, por las metidas de pata del gobierno. La ciudadanía espera más de los políticos del oficialismo y de oposición. Por ahora, con todo el desbarajuste económico las balas pasaron cerca, y parece que no hay un rechazo abrumador hacia el gobierno del presidente con el sombrero chotano que utiliza como símbolo político.

Domingo, 19 de setiembre del 2021
Diario Correo – Huancayo