Es muy fácil alterar los ánimos de la población cuando se encuentra en medio de una profunda crisis social a consecuencia del coronavirus. Muy hábilmente, con el carisma perfecto para disimular huellas o rasgos ideológicos, el candidato presidencial, Pedro Castillo, dijo que esta campaña electoral será como una competencia entre ricos y pobres, entre el patrón y el peón, y entre el amo y esclavo.  

¿Serán consignas políticas previamente analizadas? o quizás forma parte del ideario del partido político que lo invitó para ser candidato presidencial. Sin embargo, es claro que en esas declaraciones y otras hay una evidencia declarativa que las ideas o principios escritos en el “Manifiesto comunista” de Carlos Marx sigue aún con adherentes que se resisten a claudicar a ideales comunistas.

En el primer párrafo del libro del “Manifiesto comunista” se señala: “Un fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo”. Es un libro publicado en 1848, que enarbola en un principio que la historia de todas las sociedades es la lucha de clases entre opresores y oprimidos. En tiempos de esclavitud, existieron esclavos. Con la monarquía, hubo vasallos. ¿A qué se apela en estos tiempos? La población está muy sensible y de eso se pretende sacar ventaja.

Es claro que el ideario del partido Perú Libre utiliza como método de análisis político las teorías de Carlos Marx. No obstante, los grandes problemas sociales de la humanidad no se resuelven con la pólvora ideológica de la lucha de clases porque en nombre de esa consigna política murieron millones de personas. La realidad peruana es muy distinta a otros países por una lógica de “Espacio y Tiempo”. ¿Se agudizarán aún más las contradicciones? Esperemos que no.

Domingo, 18 de abril de 2021
Diario Correo – Huancayo