En las últimas semanas ocurrieron sucesos políticos que avergüenzan a todo un país de más de 30 millones de habitantes, cuya gran mayoría emprendió su propio desarrollo y destino sin estirar la mano al gobierno. Comprendieron que con la fuerza de su propio esfuerzo podían salir adelante, y sí que lo lograron.

¿Pero qué es lo que sucede políticamente en Perú? ¿Por qué los gobernantes de cualquier nivel de gobierno (local, regional y nacional) terminan en desgracia política mucho antes de terminar su mandato? A caso lo que afirma, Moisés Naim que, “el poder es cada vez más fácil de conseguir, difícil de retener y mucho más rápido de perder”, se cumple a la regla.

Ensayo respuestas; las causas son diversas como la corrupción que en muchos casos es estructural que acosa al poder de turno. Los valores formados desde muy temprana edad deberían ser exigencia al ingresar a una carrera política para contener el embate de la corrupción. Pero también, veo el “odio político” como táctica discursiva que generalmente ciega a los hombres y políticos cuando Dios los quiere perder. No elijamos al odio como camino.

Pero sin duda, es la ausencia de “construcción de consensos” que dinamita la democracia. Los políticos deberían buscar e impulsar consensos al momento de llegar al poder. Pero muchos, no solo no lo hacen, no les importa llegar a acuerdos mínimos. Se distraen con pisotear al adversario derrotado. Postergan o dejan obras inconclusas del gobernante anterior para fastidiarlos sin darse cuenta que se hacen daño ellos mismos y a toda una sociedad que los observa.

Domingo, 21 de octubre de 2018
Diario Correo – Huancayo