Si las reuniones por navidad o fiestas de fin de año eran una fuerte motivación para reunir a la familia. En estos días, más de treinta millones de peruanos permanecen acompañados de sus familiares. No hay festejos para tal reunión, pero si una gran preocupación de salud preventiva entre las familias frente a la amenaza del coronavirus que ya llegó a la región Junín.

Aunque a muchos peruanos les resultó un poco difícil comprender las medidas legales para no salir de casa, pero, sin duda, es una determinación que contribuirá a evitar la masificación de la pandemia. Con algunas excepciones, nadie puede salir entre ocho de la noche y hasta cinco de la mañana del día siguiente, tal como lo dispone el Decreto Supremo que declara en “Estado de emergencia” al país.

El distanciamiento social, para evitar la propalación del virus es solo una de las variables que ya se está evaluando muchos otros países, pero hay mucho por trabajar. Por ejemplo, localizar los casos concretos de presencia del virus en regiones, provincias, distritos e incluso familias y aislarlos. No esperemos que el virus ingrese a nuestros hogares confundidos con nuestros familiares después de que se pueda salir de casa con normalidad.

La pandemia mundial, puso en evidencia la fortaleza o precariedad de los sistemas de salud en todo el mundo. El presidente Martín Vizcarra, evidenciando tal debilidad anunció de manera resuelta el cambio de ministro de Salud. Veremos si cambiar el motor de un avión en pleno vuelo resulte eficaz y eficiente para enfrentar a un enemigo invisible.

Domingo, 21 de marzo de 2020