Adolf Hitler, después de comprender que para llegar al poder en Alemania, no bastaba tener la vehemencia política, sino que además necesitaba construir un partido político organizado y que necesariamente tenía que participar en elecciones. Y sólo después de conseguirlo, había que dar marcha a la barbaridad criminal que ya tenía planeado.

¿Los medios de comunicación son importantes para la política? Claro que sí. No hay duda de eso. Muchos gobiernos hacen uso de ese recurso mediático, algunos más que otros pero lo hacen. ¿Por qué se atreven a eso? Porque la población emite sus comentarios sobre política u otros temas en base a lo que escucha en la calle, y por lo general, con lo poco que lee o informa construye sus propios puntos de vista.

No por algo, Hitler, nombró a Joseph Goebbels como ministro de propaganda del nacionalsocialismo. Una vez que llegaron al poder, se valieron de cuanto medio de comunicación estaba a su alcance como la radio y el cine para persuadir a la población sobre su antisemitismo, para luego iniciar la persecución y asesinato a millones judíos. Con ello se dio inicio a la Segunda Guerra Mundial.

Estar en un medio de comunicación y tener un sesgo ideológico en estos tiempos también es posible. Hace años que se cayó la tesis del fin de las ideologías. De izquierda o derecha, el periodismo difícilmente puede ocultar su simpatía ideológica o política. Pero en estos tiempos, enfrenta al igual que los políticos una lucha constante por su credibilidad con su audiencia.

Domingo, 15 de setiembre de 2019