Hasta estas horas no se sabe exactamente a quiénes alcanzará la ayuda económica. Entre tanto, continuamos la vida en casa (los que pueden), porque todavía hay un grueso de la población que arriesga su vida y sale a las calles para trabajar.

En días previos, cientos o miles de ciudadanos, salieron caminando desde Lima para retornar a sus lugares de origen.

Si el entusiasmo, que proyectaba el gobierno, era anecdótico y positivo en las dos primeras semanas; vemos que cada día que pasa aumenta el número de contagios y muertes en todo el país.

Es decir, se comienza a minar la credibilidad gubernamental, porque entre otras cosas, se prometió tranquilidad y que aparentemente todo estaba controlado, pero que lamentablemente nada de eso sucedió.

Si en las próximas semanas no se orientan las políticas públicas a reducir la incertidumbre, de la población, en materia de salud, creo que muchos terminarán por evidenciar las pocas habilidades de estadista que demuestra el presidente, Martín Vizcarra. ¡No solo es cuestión de decir, quédate en casa! Se trata de reducir la incertidumbre en la población. 

Domingo, 26 de abril de 2020