imagen-medios

Uno de los más prestigiosos investigadores sociales en Europa, el Francés, Dominique Wolton definió en una de sus publicaciones de comunicación política que existe una tensión directa entre políticos, prensa y ciudadanía, el mismo que se asemeja a una figura de triángulo con lados iguales y cuyos vértices producen una tensión.

Esta tensión genera un equilibrio de fuerzas entre políticos, periodistas y opinión pública, su dinámica mantiene nuestro sistema democrático. Su desequilibrio sería contraproducente para el mismo sistema y esto sucedería cuando uno de los actores trata de acercarse demasiado a uno de ellos.

Por ejemplo, cuando los políticos carecen de una propuesta programática y coherente, estos hacen uso de la demagogia y el populismo para congraciarse y acercarse con la opinión pública que a menudo termina mal. También se puede dar cuando los políticos y los medios de comunicación se acercan demasiado, esto sin temor a equivoco podría pensarse que todo lo que se dice a través ellos es todo lo que existe.

Para algunos nuestra democracia puede entenderse como imperfecta, podríamos incluso no sentirnos identificados o algo fastidiados con la opinión de algún periodista o medio de comunicación, pero tenemos libertad y hay pluralidad para cambiar el dial de radio, leer otro diario o sintonizar otro canal de televisión.

Esta tensión social que debería coexistir se garantiza mientras el corazón de la democracia que es la división de poderes que ello significa tener un poder ejecutivo, judicial y legislativo goce de absoluta independencia.

Diario Correo
Sábado, 29 de noviembre de 2014