¿El tiempo nos pone en el lugar que merecemos? Es posible. En circunstancias como el momento que atraviesa nuestro país debido a la pandemia del coronavirus, no solo es posible, sino que es evidente las debilidades estructurales que tenemos en políticas públicas como en salud, educación, trabajo y una interminable lista de variables.

Durante años se habló de un mercado mundial, donde todo se compra y se vende; aunque algunos venden más y otros poco o nada. De hecho, trae muchos beneficios, es algo que no podemos negar como el desarrollo tecnológico que llega a los países en vías de desarrollo.

También se habló del rol del Estado enfocado en servicios básicos y se dejó que el resto lo haga la inversión privada como en la generación de empleo, sin embargo, miren como miles de trabajadores se quedaron sin salarios con la invitación a una “licencia perfecta”. El mercado por su propia competencia o incompetencia no pude desarrollar a una sociedad para que pueda ser más prospera.

Tenemos un país desigual, donde menos del 30% de la PEA tiene trabajo con un ingreso mensual fijo. El mercado por su propia naturaleza no pudo equilibrar la balanza social entre ricos y pobres.

El reto para las próximas discusiones políticas, y desde luego ideológicas, debe centrarse en modificar el presente para tener un futuro diferente en cuanto a rol del Estado. ¡Necesitamos un Estado mucho más fuerte! No queremos un Estado que se arrodille frente a cualquier adversidad.

Domingo, 07 de junio de 2020