Entre un clima de incertidumbre política, finalmente, el presidente del Consejo de Ministros, Guido Bellido, recibió el voto de confianza ante un parlamento fragmentado. Fue un acto político que en realidad estaba obligado a realizar junto a su gabinete porque así lo establece nuestra Carta Magna.

El discurso de bienvenida de Bellido, pronunciado en quechua, y el acto de chacchar la hoja de coca en pleno Hemiciclo fueron los dos acontecimientos que centraron el debate, y encendieron las discusiones en redes sociales, principalmente por la reacción de los políticos de oposición. Es claro que después del voto de confianza nadie se acuerda de ninguna o muy pocas propuestas del plan de trabajo que se presentó. Creo que se perdió una extraordinaria oportunidad de fijar los ejes de gestión (economía, salud, trabajo, etc.) para los próximos cien primeros días o incluso para los cinco años de gobierno.

Sin embargo, si muy pocos se acordarán de lo que dijo el primer ministro es claro que no se olvidarán los actos para llamar la atención: Primero dio el saludo de bienvenida en “quechua” para luego aparecer masticando hojas de coca sentado en su escaño parlamentario tal como si se tratara del descanso ante una jornada laboral muy propio de algunas costumbres del interior del país, el cual merece todo nuestro respeto.

Nicolás Maquiavelo recomendaba siglos atrás que cada uno ve lo que parece, pero pocos ven lo que en realidad es. El pueblo se deja seducir por apariencias. En conclusión, muchos de los actos políticos que se observan tienen un trasfondo mediático, al apreciarse de manera emocional tendrá el efecto esperado por los autores. No obstante, un gobernante puede llevar el circo para entretener un breve tiempo, pero luego la población se impacientará y exigirá que el pan no sea caro.

El gobierno se equivoca si cree que con más shows mediáticos logrará contentar a la población. Con el voto de confianza a su favor le da un estrecho margen para respirar y oxigenarse, mientras la derecha peruana recarga municiones. 

Domingo, 29 de agosto del 2021
Diario Correo – Huancayo