Es posible que cuando se incrementa una necesidad (bienes o servicios) se da una mayor demanda y esto genera desarrollo de mercado, en consecuencia se dinamiza nuestra economía, eso está bien, pero cuando este se vuelve especulativo, es ahí donde se busca la intervención del Estado, a través de su rol regulador. ¿INDECOPI?, bien gracias, no es su competencia.

No me refiero a un rol interventor de manera instintiva e imperativa que obligue a transportistas a bajar el costo de sus pasajes (vivimos en una economía de libre mercado), tampoco se trata de apedrear e incendiar buses, como así clamaban cientos de pasajeros en el terminal terrestre de Huancayo, ante el reclamo por el excesivo costo de pasajes a la capital.

Una manera de cómo debería ser el rol “regulador” del Estado se da en Lima, una ciudad con más de nueve millones de habitantes, donde se invirtió en el “Metropolitano” y tardíamente en el “Tren eléctrico”, hoy gracias a esa política de transporte, millones de personas se benefician diariamente en su economía y tiempo de traslado. De esta manera, se evita que continúe la “canibalización” del transporte (independiente), su mal servicio y el precio especulativo de pasajes.

¿Quién debería liderar el rol regulador del Estado en Junín? Se necesita contrarrestar el excesivo incremento del costo de pasajes que ahuyenta el turismo; cada fin de semana largo, fiestas patrias o de fin de año (ruta libre y gestión para que el servicio en tren no sea ocasional). Pero vemos que nuestro Gobernador Regional está más preocupado en organizar; corsos, pasacalles y fomentar conciertos.

Domingo, 09 de agosto de 2015
Diario Correo