En estos últimos meses, varios partidos y movimientos políticos (Acción Popular, Apra, Junín Sostenible, Perú Libre y los que aparecerán a última hora) vienen organizando sus bases territoriales en la región Junín para definir a sus mejores o lo que podemos considerar son sus únicas cartas o cuadros políticos. El objetivo, participar en las próximas elecciones municipales y regionales del 2018.

No todos lograrán su propósito de recibir la confianza de la población para tener un mandato de gobierno local. Sin embargo, lo que puede parecer demasiado obvio, no lo es en hechos concretos. Tener una organización política muy bien organizada, en muchos casos se vuelve algo irrelevante y de poca importancia, voluntariosa y circunstancial. Si se puede o quiere, se hace. De lo contrario, se hace lo que se puede.

Es la fuerza de la organización política que con su accionar estratégico y operativo (Capital Político), determinará el momento para encender la chispa del candelabro en un determinado contexto político – electoral. No obstante, la realidad varia de un lugar a otro y en un tiempo específico. Lo otro, ningún ejército avanza con el estomago vacío.

Es cierto, importan bastante los afiches, pintas, banderolas o cualquier tipo de publicidad o propaganda; pero si no se cuenta con la estructura y potencia de una organización militante, las posibilidades de éxito se verán reducidas.

Domingo, 29 de octubre de 2017
Diario Correo – Huancayo