Foto: El Comercio

A estas alturas no debería sorprendernos la aplastante mayoría parlamentaria (72 de 130 congresistas) que el fujimorismo tiene frente al partido de gobierno y otros grupos políticos. Claro está, nos guste o no tenemos que comprender que los fujimoristas en el congreso representan a un importante sector del electorado peruano.

Una muestra de la azonada fujimorista fue el respaldo con el voto de confianza y nada gratuito al actual gabinete de Fernando Zavala,  demostraron su artillería de votos y si se entendió como un guiño al gobierno, se equivocaron, le hablaron al electorado con el cuento de gobernabilidad. No a pocos les gusta las mayorías en política pero la democracia también obliga ciertas concesiones para salir del meollo.

Ahora mismo con la reciente designación de los tres directivos para el Banco Central de Reserva (José Chlimper, Elmer Cuba y Rafael Rey) se vio con claridad quien domina y dominará la pelota en el césped parlamentario por los próximos cinco años. Entonces, no es dificil imaginar cómo saldría el gobierno de posibles comisiones de investigación o petición de medidas extraordinarias. Esperemos no ingresar a una zona gris de ingobernabilidad.

Y como escribió Fernando Rospigliosi el déficit político que tiene el presidente Pedro Pablo Kuczynski en su gobierno y en el  parlamento puede ser aprovechado hábilmente por el oportunismo del fujimorismo para sacar ventaja a favores políticos y réditos electorales (en breve se aprobará el presupuesto público para el 2017).

Domingo, 30 de octubre de 2016