Y llegó el día en que la selección peruana de fútbol disputara una final en “Copa América”. Luego del triunfo ante Chile, diferentes fueron los elogios en favor de esta renovada selección cuyo mérito que incluso logró derramar lágrimas a los aficionados fue el retorno al mundial luego de 36 años y ahora va a una final después de 44 años.

Sin embargo, no todo es color de rosa y pasión emocional. En el fútbol como en la política también se tejen artimañas para conseguir ventajas; y por supuesto, el escándalo de corrupción del caso Odebrecht que se originó en Brasil, y que aún sacude a la clase política en varios países de latinoamérica no puede pasar desapercibido. Sí, el fútbol mueve miles de millones de dólares en todo el mundo y de hecho existen muchos intereses económicos.

Por eso, no sorprende las explosivas declaraciones de Lionel Messi, que luego ganar a la selección de Chile y negarse a recibir la medalla de bronce, dijera; “Esta Copa está armada para Brasil, ojalá Perú pueda competir, porque tiene equipo para hacerlo pero lo veo difícil”, y también expresó, “la corrupción y los árbitros no permiten que la gente disfrute y el fútbol se arruina”.

Nada le fue fácil para que la selección peruana de fútbol llegara a esta etapa, pero también no debemos ser ingenuos sobre lo que el astro mundial acaba de declarar. Es la tercera Copa América consecutiva que llegamos a una Semi Final, lo cual describe positivamente la tendencia de recuperación futbolística. ¡”La pelota no se mancha”!

Domingo, 07 de julio de 2019