Preocupa que en el distrito de Paucará en Huancavelica, más de un centenar de pobladores incendien dos patrulleros e incluso la propia comisaria para hacer justicia con sus propias manos y dejando varios heridos. ¿Acaso nuestra Policía Nacional no está preparada para enfrentar situaciones de crisis? Lo peor es que la población actúa así porque desconfía de la pésima administración judicial que conocen contra todo tipo de delincuencia que los acecha.

Al margen de la necesidad y exigencia de justicia en la tierra y no en el cielo, el incendio a la comisaria del distrito expone las miserias de institucionalidad judicial y seguridad civil que debería garantizar un Estado moderno. De qué pude servir la popularidad de Vizcarra si por dentro las instituciones tapan debajo de la alfombra su burocracia e ineficiencia.

No obstante, debido a la política económica emprendida y que dejó de herencia el fujimorismo, aunque duela reconocer a ciertos sectores de la prensa y a políticos, el Perú no está como Venezuela. Realmente, si la economía fuera desastrosa, de seguro que el Estado con algunas instituciones como la Policía Nacional o el Judicial y peor aun el parlamento ya hace rato que hubieran sido flanco de turbas impacientes.

Y cuidado que no me sorprendería que sectores extremistas que anhelan con eliminar todo tipo de propiedad privada y al Estado, puedan estar detrás de algunos disturbios para ganar protagonismo político. ¿Existe algún sistema nacional de inteligencia?

Domingo, 24 de febrero de 2019