En abril del próximo año, se desarrollará el proceso electoral para elegir al Presidente de la República, Vicepresidentes, Congresistas y representantes peruanos ante el Parlamento Andino. Sin embargo, la pandemia del coronavirus cambió o alteró las brechas de acceso a la tecnología. Cada vez más, miles de ciudadanos utilizan las plataformas digitales para buscar información o comunicarse entre ellos.

Los políticos no solo tendrán la difícil tarea de persuadir a sus electores a través de los medios convencionales (radio, televisión o diarios), sino que estarán obligados a comprender la lógica del contexto digital para conseguir resultados. Tampoco es apelar a la contratación de “trolls” para dar una falsa idea de tener cientos de seguidores. ¡Es un recurso engañoso! Los “trolls” no votan.    

Las campañas electorales organizadas de manera tradicional tuvieron su propia etapa y dinámica, pero parece que su diseño tiene que adaptarse a la era digital. El contacto personal entre el candidato y sus electores, por seguridad sanitaria, tendrán que mantener su distancia.

El hecho es que, si la tecnología está irrumpiendo en las organizaciones empresariales para mejorar sus ventas y salir de la crisis económica; también cambiará la forma de realizar activismo político y no habrá retroceso. Las plataformas digitales como facebook, google y youtube están disponibles para descubrir su potencial de publicidad. ¿Todo ese desarrollo tecnológico será suficiente para construir una “cibermilitancia”?   

Domingo, 11 de octubre de 2020
Diario Correo – Huancayo