No cabe duda que a nuestro gobernador regional de Junín no le resulta difícil organizar acciones para llamar la atención de los medios de comunicación y por ende a la opinión pública (ya incluso antes de ser alcalde distrital promovía movilizaciones de revocatoria). Pero cuidado, tratar de manipular e influir en la población de modo unidireccional podría tener un efecto bumerán a sus propósitos. Nadie desmerece el ímpetu y defensa territorial que debemos asumir por nuestra región, pero de ahí a gestar movilizaciones con el propósito obtener réditos políticos ante la revocatoria que se viene, resulta todo un despropósito. No obstante, era de conocimiento que se trataba de un tema que requería mayor debate en el pleno del congreso pero la última legislatura ya había terminado en la quincena de junio. En el próximo congreso veremos el temple político de nuestros flamantes cinco parlamentarios. ¿Estarán a la altura? Esperamos que sí.

Y como dijera un amigo taxista, dónde firmo la revocatoria para sacar a estos payasos. No le falta razón, pues hay miles de transportistas y miles de emprendedores que viven del comercio y son los más perjudicados con este tipo de paralizaciones y movilizaciones. No podemos dejar de mencionar y lamentar la muerte de un niño a falta de auxilio en la Oroya a causa del paro.

Tanto el gobernador regional y alcalde de Huancayo probablemente lograron persuadir para movilizar a sindicatos que conforman su gestiones, pero que no se engañen, no fue un apoyo multitudinario a sus propósitos. Si la revocatoria prospera, necesitarán más que el apoyo solidario gremial para no ser revocados. ¿Dónde firmo la revocatoria?

Martes, 19 de julio de 2016