keiko-fujimori
Dos sucesos que llaman la atención luego de la presentación de planes de gobierno en el CADE 2015. Primero, la declaratoria de estado de emergencia en la provincia Constitucional del Callao, ello debido al alto índice de violencia que atraviesa. Segundo, la celeridad que tuvo la detención de Manuel Burga, ex presidente de la Federación Peruana de Futbol, por investigaciones que realiza la justicia norteamericana por el escándalo de corrupción internacional en la FIFA.

Sobre ambos temas; no cabe duda la existencia de un claro objetivo mediático que viene desde el gobierno para apagar reflectores de cobertura periodística y plantear otros temas, exactamente después de la exposición de los principales candidatos presidenciales de Perú (Keiko Fujimori, PPK, Alan García, Alejandro Toledo y César Acuña) en el CADE 2015. El efecto, es que tales noticias de última hora ya después del CADE, comparten audiencia con la presentación de planes de gobierno. ¿Coincidencia? ¿Tal vez? ¿En política? Lo dudo.

El tratar de influir para que la atención de la opinión pública se desviara en otro sentido, puede responder a un peligroso juego estratégico. ¿Quizás sea cierto que el poder desde el gobierno, no puede poner a otro presidente, pero creo que si puede influir para que no ocurra algún escenario predecible?

Para los empresarios, el CADE 2015 probablemente pudo calmar tenciones en cuanto a política económica. Sin embargo, desviando la atención se frustra el derecho de las grandes mayorías a tener opinión en temas como; seguridad, educación, trabajo y salud. Luego nos quejamos de que los sectores C, D y E cambian constantemente de opinión y deciden su voto a último momento.

Domingo, 06 de diciembre de 2015