​Directores entregan llaves de colegios y miles de docentes marchan encadenados (FOTOS)

Foto: Diario Correo

Los últimos acontecimientos dan una muestra de cómo con la huelga magisterial, los maestros lograron articular incidencia social de un hecho concreto, pues se percibe que desde la calle se va acentuando cada día una mayor conciencia ciudadana. No hay comentario familiar, laboral o al momento de estar a bordo de un taxi en donde se comenta sobre las demandas de los maestros e incluso con opiniones a favor o en contra se llega a algún tipo de debate.

La educación es y será una de las grandes dimensiones de conquista social de la humanidad, que al conseguirla, nos permite adquirir horizontalidad social y por supuesto, libertad. Por lo menos, libertad de pensamiento. Y ciertamente, es paradójico que somos los mismos peruanos que entregamos el poder a gobernantes con alto déficit político e incapaz de establecer a la educación como el eje central de política de Estado.

Claro, que con la actual constitución política del Perú se dio apertura a la inversión privada (pequeña o grande) para diferentes niveles del sector educación. Sin embargo, es el Estado el que debería ingresar ahí donde el liberalismo económico no llega y así regular las desigualdades sociales. Las brechas sociales en salud y educación tienen una relación directa con el desarrollo económico de cualquier país del mundo.

Con la huelga de los maestros se pone de manifiesto que el modelo económico del Perú no es perfecto, puede estar funcionando para un sector de la población,  pero no llega a todos y quizás sean millones de peruanos que salieron de la pobreza. Sin embargo, somos un país solidario y no deberíamos de mirar con desdén el justo reclamo de miles maestros.

Domingo, 13 de agosto de 2017
Diario Correo – Huancayo