Pareciera que el sentido común no es precisamente el más común en los seres humanos. Incluso, son los políticos quienes deberían tener un poco más de cuidado en las cosas que dicen y hacen porque tienen la confianza de la población y son centros de atención 365 días al año y 24 horas del dia.

Mientras el país desaprueba en más del 70% al presidente Pedro  Castillo y en igual dimensión la labor del Congreso; es muy difícil comprender cómo el gobierno y los parlamentarios pretenden enfrentar un contexto de crisis política.

La comunicación le da sentido a la estrategia. Y sobre todo, el contexto ordena la política y desde luego también orienta la comunicación. De ahí que, en política, es muy difícil comunicar y los es más en situaciones de crisis propensa como es el caso peruano.

Y, es por eso que al ver cantar a la ministra Dina Boluarte o ver en Tik Tok a la Congresista Tania Ramírez, ambas acciones u otras, no lograrán reducir la incertidumbre en la población. Distraerán un momento, pero luego todo vuelve a la normalidad. ¿Qué cambió en la vida de la gente?

Tomamos como ejemplo un momento práctico en la vida agrícola. El sentido común obliga a los agricultores a prevenir cuando hay escases de agua. También ellos saben como proteger su sembrío de plagas que amenazan la cosecha. Su instinto de supervivencia los obligó a salir a protestar por el incremento del costo de fertilizantes y volverán a salir si sospechan que los engañaron.

Los líderes políticos que ganan una elección junto a sus militantes deberían procurar cumplir sus promesas de campaña y resolver los problemas de la población inmediatamente se produzca. No cuando exista la amenaza inminente de pérdida de legitimidad de poder como lo que le ocurre al actual gobierno nacional. Claro, si es que el propósito político sea que los vuelvan a elegir. De lo contrario, solamente podrían ser recordados como un accidente del destino.

Domingo, 17 de abril del 2022
Diario Correo – Huancayo