Cuando leo en las noticias las divergencias que ocurren al interior del Partido Aprista Peruano en relación a su proceso interno de cambio en su dirigencia nacional, veo también que vuelven los viejos vicios del tira y afloja y que muy posiblemente que para lo único que servirá será para jalar el carruaje electoral hacia atrás.

Es cierto que se pone en franco dinamismo político al viejo partido de Haya de La Torre. Eso no está en discusión. En estos tiempos de fácil y universal acceso a la información importan mucho las formas democráticas que se dan al interior. La opinión pública inmediatamente se dará por enterado de acciones que se puedan dar entre gallos y medianoche. No estamos como en tiempos en donde se podría orquestarse decisiones a espaldas de la militancia. ¿Esos avatares políticos podrán conducir al algo? Creo que sí, pero pareciera que se está más próximo al descalabro político. Espero equivocarme.

Es indiscutible que importan las formas democráticas y por sobre todo un proceso transparente, pero si estas no van de la mano por una auténtica legislación electoral, en donde sea el Jurado Nacional de Elecciones y la ONPE los que lleven a cabo los procesos internos en el APRA o en cualquier otro partido o movimiento político para que legitime sus liderazgos.

El APRA perdió la oportunidad de impulsar una auténtica reforma electoral en su segundo gobierno. Como no lo hicieron, francamente veo muy difícil que pueda impulsarla los movimientos políticos (Fujimoristas y PPKcausas). ¿Por qué no lo harían? Pues sencillamente, no les interesa prolongar la vida a los viejos partidos políticos.

Domingo, 06 de noviembre de 2016