Conforme va acercándose el día de las elecciones generales en Perú, diferentes serán los embates que enfrentarán; políticos, periodistas y la opinión pública. Y, sobre todo, serán los resultados de sondeos de opinión que dominarán el espectro social de los debates políticos. La necesidad de saber quién va primero o al final en intención de voto generará entusiasmo o pesimismo.   

Si los resultados de intención de voto favorecen a determinados candidatos, es muy probable que saldrán a aplaudir los favorecidos e incluso señalarán que se debe a la buena campaña que realizan junto al líder. Sin embargo, los que no salen muy bien ubicados, sin mucho razonamiento, acusarán cierto direccionamiento político para impedir su triunfo electoral. 

Para quienes dudan si realmente una encuesta influye o no en la opinión pública durante un proceso electoral, creo que deberían de revisar un poco sobre diferentes teorías como la de “Underdog” (efecto) que produce una suerte de solidaridad o lástima en los candidatos aparentemente débiles. Ya ocurrió algo parecido con el FREPAP en el 2020.

Todo lo contrario, sucede con teorías como el del “Efecto Bandwagon” que implica que la gente se sube al carro ganador. Me parece que muchos políticos y periodistas se inclinan por esta última perspectiva de análisis. No obstante, también existen teorías como el de la “Aguja hipodérmica” que aparentemente son los medios de comunicación que tienen un enorme poder de influencia en la opinión pública. ¡Cuidado! En la puerta del horno se pueden quemar los panes y habrá encuestas para todos los gustos.

Domingo, 7 de febrero de 2021
Diario Correo – Huancayo