Seguramente, más de una persona tiene la idea de no leer, ver y oír noticias sobre accidentes, violaciones, robos, asesinatos, corrupción y políticos en pleito. Sin embargo, es muy importante estar informado pero se necesita oxigenar nuestra mente con algo de tranquilidad.

En las últimas semanas se dio un fuego cruzado entre medios de comunicación y el Poder Legislativo. Si no fue el tema de computadoras, la agenda mediática se centró en las flores que se adquirieron, y claro, la culpa una vez más se indilgó a los 130 congresistas, generalizando la responsabilidad a todos al punto de pedir que cierren el congreso. Semejante despropósito. Como si los parlamentarios salieran a cotizar bienes y servicios para sus oficinas. En la administración pública y privada existen áreas definidas que se encargan del sistema de administración. Nadie culparía por el tipo y calidad del lapicero a un gerente general de un banco.

Es posible que los parlamentarios no sean figuras descollantes del intelecto, sin embargo, son la expresión social del electorado. Son la muestra de una población que cada cinco años elige a sus representantes para que legisle, fiscalice y represente. Claro que existen casos de personajes que no debieron estar ahí, pero por alguna razón el electorado los puso.

Inducir al odio y polarización entre buenos y malos no conducirá a nada bueno. Necesitamos apelar a que las discusiones se nutran de razones y no pasiones. Es muy difícil, pero hay que intentarlo. No dejemos llenar de odio a nuestros corazones por quienes no tienen paz interior.

Domingo, 10 de junio de 2018
Diario Correo – Huancayo