Para un equipo de fútbol, conforme va la contratación de nuevos y buenos jugadores se puede deducir casi como será su próxima temporada deportiva. También cuentan las primeras jugadas de un encuentro para saber el desempeño que tendrán. Para el caso municipal y regional, ¿cómo estarán conformados los equipos de gestión? Ya comenzó el partido político – electoral.

De pronto, Huancayo creció comercialmente y el desorden se impuso. Miles de nuevos conductores (reyes del volante) irrumpieron en las calles. El sistema de transporte se volvió caótico. El ingreso a Huancayo es una verdadera vergüenza regional, con enormes huecos llenos de agua que dan la bienvenida. Miles de transportistas que no exigen empleo al Estado, tienen que sortear el caos del tráfico vehicular y realizar maniobras intempestivas frente a innumerables reductores de velocidad con poco o nulo procedimiento técnico.

Huancayo, se ha convertido en la capital de “rompemuelles” ante la pacienciosa vista de sus autoridades. En distritos como El Tambo, Chilca y aledaños; sino son las autoridades con su recurso básico de instalar reductores, son los vecinos que se organizan para colocarlos a su libre albedrío. ¿Y la educación vial?

No cabe duda que para romper las cadenas de la ignorancia y los nacionalismos embusteros, es necesario viajar a otras ciudades y conocer otras realidades. Lo es más si son autoridades. No puede ser posible que si no me gusta el ruido o la velocidad de los carros, coloqué en frente de mi casa un “rompemuelle”. ¿Para eso tenemos autoridades?

Domingo, 03 de febrero de 2019
Diario Correo – Huancayo