Apropósito de la construcción del nuevo hospital en Satipo. Los políticos enfrentan situaciones difíciles como dice JJ. Rendón; “Lo que tengo que hacer”, “lo que quiero hacer” y “lo que la gente quiere que se haga”. Sin duda, hacer política es muy complejo, es más difícil de lo que se cree al momento de decidirse a postular para adentrarse en una campaña electoral. Y lo es más complicado en sociedades en vías de desarrollo.

En tanto, la política y comunicación van en línea paralela como dos variables que hacen simbiosis, que se necesitan una de la otra. Los políticos ya en el gobierno están obligados a cambiar la realidad de su entorno. Los medios de comunicación por su lado tienen que informar los hechos tal como se presentan en tiempos de entretenimiento.

Sin embargo, la política falla o son los políticos que se equivocan cuando persisten en imponer su posición programática (no digo que no puedan tener razón), pero cuando se trata de gobernar en suma lo que se busca es lograr el mayor consenso posible. De lo contrario, no importa la obra que se haga, la población poco la valorará.

Es inevitable que ante una decisión política, habrá algún sector de la población que quedará al margen y si son más que los beneficiarios, es ahí donde se romperán los consensos. En Lima, hace años no importó quién realizó o inauguró el tren eléctrico que hoy beneficia a millones de habitantes. Si se pensó en réditos electorales, se equivocaron. Los gobernantes pasan, las obras quedan pero la construcción de consensos se hacen muy necesarios en estos momentos.

Domingo, 03 de marzo de 2019