“Ningún triunfo es eterno, y ninguna derrota es para siempre”. No cabe duda que los triunfos y fracasos en política traen consigo sentimientos encontrados. Los que ganan, festejan tanto que olvidan sus promesas y a la gente que los apoyó. Los que pierden sufren un duro revés y se retiran, pero muchos de ellos seguirán persistiendo. También hay de los que se burlan de sus adversarios que fueron derrotados.

Daniel Urresti, fue uno de los primeros en agredir y burlarse de sus adversarios políticos. Claro que él obtuvo más del 70% de los votos para “Podemos” en Lima, pero olvida que todo triunfo en política es efímero, se va rápido, porque la población así como te elige, te castiga en los siguientes procesos electorales. Entre cosas, porque el tiempo siempre es corto en política para cumplir con todo lo prometido.

De ahí que los políticos deben prepararse más  emocionalmente para cuando se alejan de la política, en lugar de hacerlo para los triunfos, porque a veces, “Dios ciega a los hombres cuando los quiere perder”, aunque ellos tercamente eligen el camino del odio y la venganza para hacer política.

De manera que, este periodo parlamentario será breve, durará poco más de un año, el tiempo apremia y no sólo tienen que demostrar trabajo, sino convencer a la ciudadanía de lo que realizan. El Perú es una sociedad con fuertes resentimientos sociales, porque la política y sobre todo los políticos la defraudaron, debido a eso es que en cada elección se produce el voto de castigo. ¡Los que triunfaron en una elección se vuelven perdedores en la siguiente!

Domingo, 23 de febrero de 2020