“Los políticos se jactan de conocer lo que piensa y quiere la gente” (Roberto Izurrieta, Estrategias de Comunicación para Gobiernos). Francamente, nada de eso sucede por mucha experiencia política que tengan los políticos. Rechazan o son los primeros en desconocer los resultados cuándo una encuesta no sea de su agrado.

Pero tal como señala, Jaime Duran Barba, en su libro, Política en el Siglo XXI, “las encuestas son una herramienta que ayuda a ganar elecciones si se las usa para lo que son: conocer lo que piensa y siente la gente para elaborar una estrategia política. Utilizarlas como propaganda no sirven para nada”.

En todo caso, resulta todo un despropósito, pérdida de tiempo y dinero que se inicie una investigación a empresas encuestadoras desde el parlamento. ¡Como si no habría demasiados temas por atender y resolver en nuestro país! Las encuestas no influyen en las decisiones de las personas. Los parlamentarios que la impulsan solo demuestran no tener estrategia política, que deberían realizar para su propio futuro político o el de sus agrupaciones.

Ya imagino lo que comentarán los estrategas políticos profesionales con semejantes declaraciones. Porque cada vez que aparece el resultado de una encuesta en la portada de los diarios, prácticamente de manera gratuita les dicen a los políticos en qué contexto social se desarrolla la política peruana. Lo que tendrían que hacer es utilizar esa información, validarla y luego plantear su propia estrategia política que mejor resultado les daría.

Domingo, 22 de setiembre de 2019