Qué curioso que los actores políticos cada día están más desprestigiados que antaño. Y los personajes que aparecieron desde fuera de la esfera política (muchas veces con discursos populistas), terminaron mucho peor que sus antecesores. En Junín tenemos a Unchupaico y Huaroc.

¿Qué ocurre? Pareciera que en contextos sociales, políticos y culturales en casi toda latinoamerica se evidencia un fuerte rechazo a los que hacen política (llámese políticos en actividad pública). Luego de sus mandatos como gobernantes, su desaprobación es brutal como en el caso peruano.

Y de pronto hicieron su aparición los “rockstars”. Llegaron aparentemente para dar solución a demandas insatisfechas de la población. Tienen una fuerte aureola de popularidad mediática que los hace visibles y que el público consume. Pero esa misma expectativa “sitiada” por la misma opinión pública no les dejará pasar ningún error. Con el primer desencanto, todo terminará.

Una vez en el poder, les encanta aparecer en el sistema de medios. Y en buena hora si producen más noticias de corte emocional para un público que respira circo.

El último rockstar presidencial fue PPK. Y sospecho que el “establishment” político ya tiene a sus relevos. ¿Será el primer ministro, Salvador del Solar? ¿Quizás el alcalde de la Victoria, George Forsyth? Si son ellos, su descalabro Político será inminente. Sí, la política requiere nuevos rostros pero con cuajo o esencia política. Qué construyan política de verdad y no más circo.

Domingo, 24 de marzo de 2019
Diario Correo – Huancayo