Foto: Diario Correo

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Luego de participar y quedar en buen lugar electoral en la campaña electoral del 2014 para el gobierno regional de Junín. Y además, de voltear la página de desavenencias al interior del fujimorismo y salir de ella, el joven César Combina decidió impulsar y caminar en una campaña permanente de cuerpo a cuerpo (por tierra) para lograr la inscripción de su propio movimiento político con la mirada fija en el 2018.

Su estrategia (por aire y tierra) no está mal, ya que por lo general muchos políticos y demás aventureros se deciden a incursionar en política a pocas semanas del proceso electoral ya cuando el fracaso es casi inminente. Salvo en algunos casos y por circunstancias del destino logran su pretensión. La elección para congresista de Pianto es uno de ellos.

La construcción de una marca personal como político es un camino a seguir, César Combina lo entendió así. La otra autopista para conseguir poder político es el factor de arrastre que más de un codicioso anhela para ver que pesca. En ambos casos, sin tener alma ideológica tienen la puerta abierta para reconvertirse en otro momento.

Ángel Unchupaico construyó su fortín político en base a él (marca personal), pero arrastró a muchos (Fredy Arana, Dimas Aliaga, Alcides Chamorro, José Auqui). ¿Cuánto tiempo durará ese factor? Sin alma ideológica, no creo que duren mucho. Vladimir Cerrón, también construyó una fuerte imagen política (para unos bien par otros no), arrastró a muchos desconocidos, aunque algunos olvidaron y se alejaron, otros no supieron o no saben capitalizar lo que tienen. Ni modo, donde no nace no crece.

Domingo, 16 de octubre de 2016