Creo que con más frecuencia los políticos que llegan a gobernar, ni idea tienen lo que significa brindar un buen servicio desde un gobierno local. Como por ejemplo, en municipios con amplio acceso a internet, miles de ciudadanos aún tienen que acercarse a pagar sus arbitrios municipales de manera física en tiempos de pagos por banca móvil o en línea.

Las excusas de inicio de gestión se hacen visible. “Qué no hay presupuesto”, “nos dejaron bombas de tiempo con obras inconclusas”, “primero estamos ordenando la casa”, son algunas de las explicaciones que se dan ante la evidente desatención municipal.

Los vecinos reclaman de inmediato; agua y saneamiento, mantenimiento de calles, oportuno recojo de basura, más seguridad ciudadana, mejor ordenamiento de transporte y comercio ambulatorio entre otras preocupaciones. Pero lo necesitan ya, y no después de meses. Entre otras cosas, demostrar poca eficacia al inicio de gestión, es la principal causa de perdida de credibilidad de los políticos que llegan a gobernar.

Los gobernantes pueden optar por dos caminos; el silencio ante la prensa es uno de ellos. Lo otro es tomar al toro por las astas, enfrentar los problemas y comunicarlo. Pero aun sin dar declaraciones, las desatenciones con los vecinos hablan por sí solas e incluso gritan a viva voz que se haga lo prometido durante la campaña. Realizar un buen gobierno, debería ser la primera preocupación de los políticos antes de soñar con otros cargos por puro cálculo político.

Domingo, 10 de febrero de 2019