Dentro de una semana culminará el proceso electoral para gobiernos locales y regionales 2018. ¿Cuántos candidatos cumplirán sus objetivos y cuántos terminarán decepcionados por su aventura? Pero son los datos que publican las encuestas que producen triunfalismo o incertidumbre al propio candidato y a simpatizantes.

Veamos. Cuando nos acercamos a un médico por alguna dolencia, nosotros mismos no podríamos solicitar una intervención quirúrgica. Es necesario realizar una serie de análisis previos para la prescripción médica. De la misma manera, la investigación de mercado sirve para identificar previamente una mejor inversión económica.

Entonces, ayudan bastante las encuestas que forman parte del método científico cuando son bien hechas (de lo contrario no sirven para nada) para analizar el contexto. Los datos que se obtienen, generalmente son de percepciones y actitudes, cuyos resultados van a un análisis estadístico que conceptualmente son de carácter cuantitativo para comprobar su hipótesis.

Los académicos saben que también existen investigaciones de carácter cualitativo (entrevistas y focus group), que ayudan a profundizar lo que se quiere investigar. Al realizar una buena investigación, estoy seguro que sería sorprendente la cantidad de dinero que ahorrarían los políticos antes de lanzarse a la piscina electoral, en lugar de desperdiciar recursos en mítines y afiches. Se descubriría información relevante, más aún, por que las personas muchas veces dicen lo que piensan y no lo que sienten. Ahí está el error, no se interpreta correctamente los estudios de opinión.

Domingo, 30 de setiembre de 2018
Diario Correo – Huancayo