Es muy posible que a sugerencia de asesores del presidente Pedro Castillo, después de un prolongado silencio presidencial, se permitió realizar entrevistas con medios de comunicación. El mandatario peruano tuvo tres entrevistas de prensa; las dos primeras presentaciones de prensa fueron relativamente cómodas, en términos mediáticos. La tercera aparición ante CNÑ desnudó debilidades sobre manejo de escena política y comunicacional.

Es cierto que los políticos más preparados no llegan a gobernar. Tampoco logran su objetivo los más inteligentes o los que tienen más dinero. Ganar un proceso electoral implica la conjunción de diferentes variables y la preparación personal del candidato es una de ellas. Incluso, a veces son los políticos más bribones quienes logran gobernar.

Sin embargo, una vez que los políticos ya se encuentran en el cargo sucede como en la lógica comercial donde un producto o servicio si es de mala calidad y llega a tener exposición comunicacional a gran escala es lo más probable que más consumidores se informen que están frente a un mal producto y que no deberían consumirlo.

Es más, creo que si un producto o servicio es de mala calidad no habrá publicidad que cambie la percepción de los consumidores. Fue un error estratégico a nivel político y comunicacional exponer al presidente ante una cadena de noticias internacional. Los medios de comunicación, en la actualidad, tienen marcada influencia en la opinión pública, por lo que, el daño producido a la imagen presidencial tendrá efectos en los próximos sondeos de opinión.

El presidente Pedro Castillo repitió en las tres entrevistas, que no fue entrenado para ser presidente. Es decir, solo con esas declaraciones terminará por convencer a los peruanos que en realidad no está preparado y que debería dejar el cargo. ¡Si se quiere saber si un político tiene o no estrategia, solo es necesario leer sus declaraciones!

Domingo, 30 de enero del 2022
Diario Correo – Huancayo