Luego del segundo gobierno de Belaunde (1980 – 1985) parecía que el tablero político e ideológico giraba al centro izquierda con la llegada de Alan – I. Sin embargo, después del gobierno del joven expresidente que llegó a gobernar muy joven parecía que comenzó un péndulo político de izquierdas y derechas.

La promesa del fin de las ideologías devino cada cinco años. Llegó Alberto Fujimori, luego Alejandro Toledo, Ollanta Humala y después para pesar el inefable gobierno de PPK – Vizcarra, que continuaron satanizando la promesa de terminar con la vieja tradición política. Hoy se comprueba que muchos de esos discursos sirvieron solo para atraer votantes. Porque al final terminaron igual o peor en desgracia política.  

Por todo ello, no sorprende que tanto el candidato de Acción Popular, Yonhy Lescano y Rafael López muevan el tablero político – ideológico, girando un poco hacia la derecha del epicentro ideológico. Es muy posible que ambos políticos pasen a la segunda vuelta. Acción Popular tiene el respaldo de su propia organización política, sin embargo, Rafael López tiene los atributos de un discurso político e ideológico que antagoniza la promesa de la izquierda o alguna de sus variantes.

Me parece que el elector de Lima ya se había desencantado el discurso de chalina verde de Susana Villarán para una ciudad con millones de emprendedores. Jorge Muñoz, que llegó a la alcaldía de Lima ya evidenciaba la necesidad de cambio. En la región Junín, sucede algo parecido. La promesa discursiva y socialista de Perú Libre, ya en el gobierno, evidenció que solo fue para atraer votos. “¡Ey, las ideologías existen!”.

Domingo, 7 de marzo de 2021
Diario Correo – Huancayo