0004074158

Foto: www.elobservador.com.uy

Hace algunas semanas el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se presentó ante el pleno del congreso norteamericano y dio lo que sería su último discurso tras siete años de gobierno, pero llamó la atención, la múltiple ovación que recibía desde las graderías en respaldo a sus administración, muy a pesar de estar en el último año de su segundo mandato.

Lo curioso, es que si comparamos con nuestra realidad peruana, vemos que nuestros ex presidentes (Fujimori, Toledo, García y Humala) luego de su gobierno, terminaron prácticamente divorciados con la opinión pública, a pesar de los aciertos que tuvieron como gobernantes.

Marcando distancias ¿A qué se debe tal diferencia? Pues que el presidente, Barack Obama, continúa planteando la esperanza de cambio, como objetivo político. Pudo hacer una presentación, recordando de lo que hizo, pero no, fue más allá, y trazó como políticas de estado, impulsar metas en reformas estructurales en temas como; economía, empleo, tecnología para curar el cáncer, reforma educativa (básica y universitaria), sistema de salud y una clara política exterior de seguridad. Mientras que en Perú, el JNE pone la agenda electoral.

Algunos politólogos afirman que ni modo, que es lo que nuestra sociedad produce como clase política (aunque algunos creen descubrir que son políticos a pocos meses de una elección, al ser candidatos). Empero, aún hay algo de tiempo hasta el 10 de abril y veremos quién de los candidatos presidenciales, plantea cambios estructurales con visión de futuro para los de arriba y los de abajo. PD. Los cambios no solo pueden darse con nuevos rostros, sino también deberían ser de contenido.

Domingo, 21 de febrero de 2016