1495596Una de las garantías de vivir en democracia y no en dictadura, es precisamente sus mecanismos de control político que contempla el mismo modelo, como el que puede surgir entre el parlamento y el gobierno, ello en la búsqueda de gobernabilidad de un país.

Claro que puede traer complicaciones, especialmente cuando se pretende pedir facultades legislativas en el último año de gobierno y ad portas de una elección, como la próxima conformación de la que será la última Mesa Directiva del Congreso. Nada es gratuito y menos en política.

Seguramente el Congresista, Alejandro Yovera (inhabilitado por sentencia judicial a ejercer cargo público) pensará tal dimensión política que pesa sobre sus hombros en estos días, pero en realidad, su nombre solo es utilizado como “chivo expiatorio” para un propósito político, que sin lugar a dudas, es que la oposición intente presidir el parlamento 2015 – 2016.

En los últimos años el oficialismo (llámese partido de gobierno y aliados) ha demostrado debilidad a la hora de conseguir votos. El oficialismo demuestra que no tiene manejo en el parlamento, por ejemplo, la actual presidenta, Ana María Solórzano se hizo del cargo por dos votos a favor en el 2014. La ex premier, Ana Jara obtuvo el voto de confianza de su gabinete (2014) con apenas un voto dirimente.

Y la oposición ya demostró cierta consistencia política al censurar con 72 votos al gabinete de Ana Jara en el 2015. ¿Quién será la carta del gobierno para presidir el Congreso? ¿Y quién será la carta de la oposición que obtenga consenso?

Domingo, 14 de Junio de 2015
Diario Correo