La lideresa Keiko Fujimori tiene derecho a pedir revisión de las actas que consideren que se transgredió con la voluntad de los electores. Lo mismo pudo pedir Pedro Castillo y con lo cual no significa que se intenta quebrar la decisión de los entes electorales. Lo importante es que el proceso de verificación de los votos sea totalmente transparente para que el demandante y sobre todo la población quede tranquila.

Sin embargo, de corroborarse las denuncias se dejaría un mal precedente sobre posibles delitos que se habría cometido en el rellenado de actas. La solicitud de nulidad es sobre poco más de ochocientas actas que sumarían la verificación del voto de más de doscientos mil electores. Claro que no todos votarán por uno u otro partido político, pero las dudas están ahí y deben ser esclarecidas. ¿Si la evidencia es concreta se denunciará a los responsables?

Se comprende la impaciencia de la población, pero luego de la deliberación por parte del JNE, la ONPE finalmente terminará de procesar y publicará el resultado electoral al 100%, con lo cual, en ese momento, los peruanos sabremos quien ganó la presidencia. Y, como demócratas, hay que respetar el resultado nos guste o no. ¡Lo más difícil vendrá después!

La política provoca distancias entre políticos. La diferencia en votos entre el ganador y perdedor será muy estrecha. La gobernabilidad del próximo gobierno será complicada. ¿Lo dudan? Ya sabemos cómo terminaron PPK y Vizcarra que no tuvieron mayoría parlamentaria y lo que es peor jamás se interesaron por construir consensos políticos en sus respectivos gobiernos. Lo que si queda claro es que la polarización política y el activismo político volverá a las calles como ya se evidencia en las últimas semanas.

Domingo, 13 de junio del 2021
Diario Correo – Huancayo