Seguramente, le causó curiosidad o gracia ver en televisión nacional al gobernador regional de Junín, Vladimir Cerrón y al acalde de Huancayo, Henry López. El primero fue motivo de sátira política en un programa cómico debido a su reciente viaje a Venezuela para participar en un encuentro político auspiciado por Nicolás Maduro. Provocó reacciones encontradas, como si el dictador gozara de un amplio respaldo social, político e incluso humanitario en el continente.

En el caso del alcalde provincial, el tema que motivó para que aparezca nuevamente en noticieros de señal nacional, fue oír los improperios que contaminaron el calor de un debate en el seno del Concejo Municipal de Huancayo. “Vaya a su chacra carajo…” fue parte de lo que se escuchó para que tales videos sean reproducidos y compartidos inmediatamente en redes sociales.

Pero los actos que tuvieron connotación nacional, no precisamente fueron de algo positivo que ayude a mejorar su nivel de credibilidad y confianza como gobernantes. Nos guste o no, tienen la responsabilidad de gobernar no solo para los que votaron por ellos, sino para todos.

Por ahora, como gobernantes; cada acto que realizan de manera “consciente o inconsciente” llamará la atención de la prensa. No importará si los periodistas son amigos, ellos cederán a la tentación de elegir entre el rebote y connotación de la noticia a minimizar un material altamente explosivo en términos mediáticos. También ellos pugnan por resonancia mediática.

Domingo, 23 de junio de 2019