Maximilien Robespierre (1758 – 1794) político y líder de los jacobinos, dirigió el Comité de Salvación Pública en plena revolución francesa. Con él se instauró el reino del terror, el cual devino en los famosos ajusticiamientos populares que costó la vida a miles de franceses. Para tal propósito, se valieron de la utilización de la “guillotina”, instrumento mortal que sirvió para dar muerte al rey Luis XVI y a su esposa María Antonieta. Y para sorpresa de Robespierre, fue sentenciado a muerte de la misma manera.

La política, a veces se convierte en un escenario tenebroso que implica pisar un terreno fangoso de donde es muy difícil salir sin ensuciarse, a veces primero llega el ajusticiamiento popular de los electores. En nuestro país, hay casos en donde los perseguidores luego se convirtieron en perseguidos. Se volteó la torta.

El expresidente, Alberto Fujimori y su asesor Vladimiro Montesinos cumplen una sentencia que los obliga a estar a unos metros de las celdas de quienes en su momento fueron los perseguidos, nos referimos a los líderes del grupo terrorista, Sendero Luminoso.

Alejandro Toledo, enarboló la lucha contra el régimen autoritario y corrupto del fujimorismo. Pero como es el devenir del tiempo y las cosas, ya que en estos días el otrora cholo santo y sagrado podría estar en una celda a metros de quienes en su momento persiguió. Ollanta Humala y Nadine Heredia, también dieron visos de persecución política a sus antecesores. ¿Alan García persiguió a alguien? Finalmente, creo que la historia nos coloca en el lugar que nos corresponde. “Quien siembra vientos, cosecha tempestades”.

Domingo, 05 de febrero de 2017