Todo parece indicar, el próximo domingo 26 de abril, terminará la restricción a algunas de las libertades que los peruanos tenemos en estos momentos.

La medida impuesta por el gobierno central, aparentemente permitió que la onda expansiva de contagios por el coronavirus, no fuera tan brutal. Y no termine por colapsar nuestros sistemas de salud.

El tiempo, el número de infectados y muertes explicarán si las decisiones de gobierno fueron o no las más adecuadas. Sin embargo, tenemos que aprender de lo que acontece y de hecho, redefinir nuestros objetivos laborales en la posibilidad de reconvertir nuestra forma de trabajar.

¡Quizás nada volverá a ser como lo era! ¿Ustedes se imaginan qué habría sentido el cochero de un carruaje a caballo al enterarse de la aparición de los primeros vehículos a motor?

Teresa Pintado, nos dice en su libro “Nuevas tendencias en comunicación estratégica” que más que incorporar las redes sociales al seno de las organizaciones, las preocupaciones deberían centrarse en reinventarse al servicio de las nuevas demandas de comunicación, expresión y participación. Y puntualiza que la tecnología no pasa de ser una herramienta.

Las organizaciones públicas y privadas están obligadas a evolucionar en su forma de trabajo. Si en algún momento el facebook o youtube eran utilizadas como plataformas de distracción o algo opcional, hoy tiene que volcarse la mirada para utilizar esas mismas herramientas de tecnología, información y comunicación para volvernos mucho más productivos de lo que éramos.

Domingo, 19 de abril de 2020