“Fueron por lana y salieron trasquilados”. Finalmente, terminó lo que mal comenzó. EL gabinete empresarial presidido por Fernando Savala se fue sin pena ni gloria. No resultó su intentona de última hora al enfrentarse a un parlamento que goza de una mayoría fujimorista. Y nos guste o no, ese congreso de color naranja fue ungido por voto popular, la mitad de los electores peruanos les dieron su respaldo.

A caso el presidente, Pedro pablo Kuczynski y sus asesores no advirtieron lo que devendría la conformación y respaldo a un gabinete con poco oxigeno político. Ahí están las numerosas columnas de opinión, incluso del que suscribe estas líneas sobre el riesgo que implicaba tener ministros con poco cuajo político. Entonces, era evidente que PPK debió tener claro que ingresaba a un escenario eminentemente POLÍTICO, y por ende, los actores que lo acompañaban para esta aventura de gobierno estaban obligados a tener un eficaz desempeño político.

Por otro lado, casi la totalidad de ministros salientes descubrieron la política recién en el alto cargo que ostentaron y, en consecuencia, el riesgo fue innecesario. Por si fuera poco, algunos periodistas y analistas se rasgan las vestiduras por la manera que salió el “gabinete empresarial”, olvidan que en democracia, por lo menos tenemos esta manera de hacer control político entre el ejecutivo y el legislativo. ¿No creo que estarán anhelando la vuelta de regímenes dictatoriales?

Finalmente, esperamos que el próximo gabinete ministerial tenga la ponderación del cuajo político necesario, de no ocurrir ello, volveremos a tener los mismos tropezones.

Domingo, 17 de setiembre de 2017
Diario Correo – Huancayo