Desde el inicio del gobierno de Martín Vizcarra, ya se tenía claramente la estrategia de eliminación de la escena política del fujimorismo y al antifujimorismo. Esa es la declaración ex post de Mercedes Araoz en “Hildebrandt en sus 13” (Edición N° 502). ¿Cuánto daño provocaba esa confrontación? Se prefirió el costo de millones de soles en la convocatoria a nuevas elecciones parlamentarias en lugar de inversión en salud.

Al parecer, la idea era despejar el camino electoral con miras al 2021 en una alianza política con gobiernos locales y regionales. Todo habría funcionado tal como lo diseñaron los estrategas, salvo porque no contaron con el detonante del Covid – 19 que irrumpió desde el exterior.

¿Y para quién o quiénes estaría preparado el terreno electoral? Creo que el futuro político es aún incierto en tanto no se encuentre la vacuna del coronavirus. Es una variable de causa y efecto. En tanto, la población tiene sus propias preocupaciones en el entorno familiar y poco interés en política.

Los políticos con apetito electoral desde el actual parlamento tienen su propia agenda y ya mostraron los dientes al gobierno. No obstante, luego de la crisis sanitaria el otro detonante social será el económico de la mano con otros problemas. El partido político que sintonice con esas demandas tendrá mejores oportunidades para las próximas elecciones presidenciales. Por ahora, no se ve claramente un proyecto político para el 2021 y eso es lo preocupante porque podría aparecer otra aventura política que ya conocemos como terminan.

Domingo, 23 de agosto de 2020