“Mi nombre es Rodrigo Rosemberg, si usted está viendo este mensaje es porque ya fui asesinado por el presidente, Álvaro Colon (Guatemala – 2009)”. La política puede resultar el ingreso a un camino tenebroso y pantanoso, algo así como ingresar a la boca le lobo.

El abogado, Rodrigo Rosemberg consiguió grabar un vídeo con sus declaraciones en donde acusaba de que en el momento de visualizar dichas imágenes, a esa hora, él ya habría sido asesinado. El tema, es que efectivamente así sucedieron los hechos. El denunciante, fue asesinado en mayo del 2009 mientras paseaba en bicicleta. (https://www.youtube.com/watch?v=kg1F6Zg86x4)

El asesinato causó todo un terremoto político en todo el país. Fueron miles de manifestantes que salieron a las calles para pedir la dimisión del presidente. Guatemala se polarizó dramáticamente, entre quienes acusaban al presidente por los indicios del testimonio y los que clamaban su inocencia. Este es un caso en donde la realidad superó a la ficción.

El problema tuvo un desenlace en favor del presidente, Álvaro Colon. Las investigaciones devinieron en que fue el propio denunciante quien planeó su propio asesinato. Para tal conclusión, tuvieron que solicitar apoyo del FBI norteamericano e incluso se contó con la intervención de agentes de la ONU. El caso “Rosemberg”, valga para no perder de vista en lo que puede orquestarse conspiraciones políticas o de otra índole, utilizando para ello falsos razonamientos (sofismas) para determinados propósitos.

Domingo, 15 de octubre de 2017
Diario Correo – Huancayo