Un nuevo pedido de vacancia presidencial tiene la atención de los principales medios de comunicación. Aunque, no necesariamente sea preocupación de toda la población peruana, pero, siempre genera sospecha sobre las principales motivaciones políticas que existen detrás de tal propósito.

Sin embargo, las graves acusaciones que aparecen, cada semana, en contra del presidente Martín Vizcarra, hacen suponer que, después del 28 de julio del próximo año, tendrá que afrontar esas acusaciones y otras más en medio de la soledad política. Probablemente, no tendrá partido político y parlamentarios que lo defiendan.

No tener parlamentarios en el siguiente ejercicio legislativo, luego de gobernar por cinco años, creo que es un error político recurrente de muchos políticos que llegan a la política con el discurso de cambio. Se habla tanto de cambio que con el tiempo todos los que llegaron con él gobernante también cambian de camiseta política. ¿Las lealtades ideológicas o políticas son cosa del pasado?

Por otro lado, parece que las agrupaciones políticas (Unión por el Perú, Podemos Perú y el Frente Amplio) que en esta ocasión presentaron una nueva moción de vacancia tienen claro el discurso político de “anticorrupción” que utilizarán en la próxima campaña electoral. Por lo que, ponen en aprietos a sus adversarios que tratarán de defender lo indefendible que suele ser las acusaciones por corrupción, muy especialmente en temporada electoral.

Domingo, 26 de octubre de 2020
Diario Correo de Huancayo