Parece que fue muy ligero creer que las viejas discusiones ideológicas de los partidos políticos, eran cosa del pasado. En estos tiempos, ese tipo de antagonismos quizás no tienen las mismas pasiones de antaño, pero es innegable que traen consigo viejas demandas ciudadanas aún no cumplidas. 

Los vientos ideológicos provienen desde el sur del continente de países como; Uruguay, Argentina y recientemente en Chile y Bolivia. Estas nuevas posiciones políticas no solo pretenden la alternancia en el poder por la vía democrática sino por el reclamo de una mayor presencia del Estado. Sin embargo, el dilema es si se necesita mayor presencia del Estado desde la izquierda o la derecha.

En el caso del Perú, es posible que la elección del próximo presidente de la República también tendrá algún tipo de agenda ideológica en esa misma dirección. Los vientos del sur reclaman cambio a un modelo político y económico que dejó a su suerte a la educación, salud y empleo. Indudablemente, la pandemia del coronavirus nos demostró innumerables debilidades. 

Difícil situación para los políticos que pretenden encandilar a las masas en un contexto que se prefiere la civilización del espectáculo. No obstante, la presencia en política nacional de George Forsyth y Vanesa Terkes entretiene al electorado, pero impide ver problemas de fondo y de orden estructural.  

Domingo, 1 de noviembre de 2020
Diario Correo – Huancayo