Estamos a un año de saber quién será nuestro próximo presidente o presidenta de la República y también de conocer quiénes serán nuestros próximos cinco representantes ante el Parlamento peruano en representación de la región Junín.

A falta de una cultura ciudadana y auténtica reforma electoral, ocupan un escaño sin pena ni gloria, nuestros actuales parlamentarios (Casio Huaire, Federico Pariona, Jhonny Cárdenas, Doris Oseda y Jesús Hurtado) quienes llegaron al Congreso y no son otra cosa que una simple casualidad del destino. Sirvió para algo, creo que no, salvo para su beneficio particular (ya la historia los juzgará).

Si anhelamos a una auténtica reforma electoral, el mecanismo de elecciones primarias ya es una necesidad en nuestro sistema electoral. Pongamos como ejemplo el sistema electoral norteamericano, en la cual, si algún partidario (Demócrata o Republicano) tiene alguna aspiración política, el aspirante tiene que participar de manera primaria (elecciones primarias) en un proceso electoral interno, mediante elecciones abiertas al cualquier ciudadano (en EE.UU el voto es voluntario), del resultado que obtenga define su representación al partido y al cargo que aspira.

Muy diferente por estos lares, donde cada vez puede ser más fácil (para algunos) llegar a un cargo político, con recursos económicos y algo de suerte puedes convertirte en congresista, vicegobernador, alcalde o regidor. ¿Tener experiencia política o gubernamental, para qué? El revolucionario mexicano, Emiliano zapata afirmaba que ninguna revolución puede contener cañones de dinero.

Lunes, 29 de junio de 2015
Diario Correo